Educar es creer que un mundo mejor es posible
Es interesante preguntarse de vez en cuando qué lugar ocupamos como educadores: ¿reproduciendo, quedando al margen o desde la oposición, buscando prácticas alternativas a escondidas de nuestros superiores, o es que hay otra forma de incidir como educadores en nuestra práctica? Siempre se dice que todo cambio comienza desde lo que puede hacer uno[1], en su contexto y desde sus posibilidades, generando espacios para discutir y analizar nuestras prácticas. Analizándolas críticamente y nunca en solitario, encerrados en nuestra propia percepción. Se hace necesario el trabajo en equipo: consultar, escuchar y dejarse proponer por otros, colegas, auditores, educandos, compañeros de trabajo, etc. Tal vez no cambie todo de un día para el otro, mas podemos desde ya fomentar la capacidad de discutir, de poner en cuestionamiento lo normalizado. Crear, imaginar y tener plena confianza en las capacidades que tenemos como seres humanos. La creación y la imaginación son parte de nuestro ser y pueden ...