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Cuando habla un docente

La libertad de expresión para un docente es una entraña que segrega chorros de eufemismos. La obligación. La libertad abandona las bocas cuando los profesores entran en los salones. No se les paga para decir la verdad. Vaya a saber para qué se les paga (y cuánto). Por eso, cuando habla un docente más vale no creer en su discurso porque es un discurso sesgado por la censura. Más vale mirar las últimas novedades digitales. Más vale mirar para afuera. Vale más casi cualquier cosa. Lo que habla un docente es una caravana de palabras al pedo. El arte, por su parte, está lleno de sinceridades. Y la ciencia, con licencia, intenta ser lo más fiel a la verdad posible. Un docente puede ser sincero siempre y cuando otro que esté en el programa haya sido sincero acerca de lo mismo. El docente no sabe, si no que sabe lo que se sabe. Porque es mejor que el docente no piense. Que agarre sus materiales y repita. Que los alumnos repitan lo que repite. Y así todos c...

Una cita en su contexto

El artista vino a casa porque necesitaba hablar. Me dijo que estaba liado con el arlequín por una cuestión de arte. Porque el artista no considera del todo como arte lo que hace el arlequín, y el arlequín a su vez no deja de hacer lo que él considera arte.  Me dijo muchas cosas. Le aconsejé que hablara con su amigo, que también es amigo mío, porque la gente adulta hablando se entiende. Luego, estando en la playa, el arlequín me dijo algunas otras cosas sobre el artista, básicamente lo mismo, pero del otro lado. Me dijo muchas cosas. Le aconsejé que hablara con su amigo, que también es amigo mío, porque la gente adulta hablando se entiende. Entonces, estando el artista sentado sobre las rocas, llegamos allí con el arlequín en una hermosa tarde de calor. El hermano del artista estaba allí. Artista también. Los acompañaba un hombre silente que llamaron el pescador. Yo fui al agua. No podía soportar más el calor. Mientras yo me bañaba, el arlequín le dijo al artista que ...

El malo está al otro lado del espejo

¿Cómo es eso de inventar pavadas para ridiculizar al otro, exagerar sus expresiones, tergiversar sus palabras... darle poco o nada de tiempo para que se exprese y luego pasar a interpretar lo poco que le dejamos expresar con la clara intención de distorsionar lo que dice? Así operan los dueños de la verdad en pleno 2014. Pero claro... es año electoral. Estamos cerquita de las elecciones. Interesa menos lo bueno que tiene el candidato que uno elije, que lo malo que tiene el otro. Lo malo que tiene el otro (desde cierto punto de vista) es lo que es mejor destacar, porque así ganará, en vez de el más bueno, el menos malo... Se inundan las páginas de las redes sociales con publicidad política desacreditante, noticias donde un menor apuñaló a un ser humano, gritando "sí a la baja", mientras los errores, dimes y diretes de los candidatos a la presidencia se suceden cual carrusel por delante de nuestros ojos. Al final parece que vivimos en un país de mierda. Con candidatos ...

Ganas de irme

Qué ganas de irme Salir corriendo, abriendo los brazos, sacando el pecho y respirando el aire puro y feliz de la novedad. Dejarte clavado en el medio de los cerros para que te encuentre la próxima alma que vas a torturar. Recoger mis mejores cosas y dejar lo que no sirve, lo que es basura dejar para uso de tus lacayos serviles e infelices que me han visto llorar con la alegría que yo tenía cuando llegué acá. Me arden las venas de deseo de contarlo todo de sacarme del alma el peso de la verdad que está arrugada y apretada en la parte de atrás de mis pensamientos. Me encomiendo al más infalible de los dioses: el tiempo para que abra los pétalos de los relojes. Me encomiendo a la más pura de las diosas: el agua para que lave tus maquillajes de buenos vecinos y que ya nunca otro inocente esperanzado caiga en tus fauces. Doy voces al viento para que sople de ti mis huellas desde los cuatro puntos cardinales para que nunca nadie sepa que estuve aquí, para no tener ...

Hagamos lo imposible

Cuesta escribir en estos días, lo que uno siente. El discurso de los sentimientos no es un discurso aceptado. Negamos los sentimientos y los derivamos a teorías cada vez más elaboradas sobre los sentimientos. Cuesta hacerse cargo de lo que uno piensa. Cuesta en el sentido de costo. Costo en el sentido de culpa. Hay una parte de nosotros que se niega a decir la verdad. Porque la verdad es demasiado hermosa para verla a la cara porque la verdad es una persona. Y esa persona no es otra que yo. Creador-a de lo que para mí es la verdad. Entonces dialogo con el otro. Escucho su verdad. Y siempre voy a encontrar que su verdad es más limitada que la mía, porque lo es. Porque yo estuve donde esa persona no estuvo, y aunque haya estado con ella todo el tiempo, yo estaba viendo otras cosas. Y cuando nos concentramos en el mismo punto la verdad es compartida. ¿Acepto la verdad del otro como una con la mía? ¿Deseo ver el punto donde se une su verdad con la mía? El miedo responde...

El día que vino el Inspector

Transcripción de la narración oral del Prof. Frodo. Comenzó como una conversación trivial, y apenas lo dejé hablar, me contó con lujo de detalle lo acontecido. Tomé nota desde que inició su discurso… lo vi liar un faso de tamaño considerable, con la tranquilidad que lo caracteriza, lo vi terminar su primer vaso de whiscola y se disponía a probar el otro, cuando comenzó a hablar… Soy un tipo como cualquier otro, intentando dar lo mejor de mí y haciendo lo que me gusta hacer. Vine a parar a un pueblo remoto escondido entre los cerros, y lo hice siguiendo mi brújula interior. Todavía sigo sin comprender por qué le hablé como le hablé… Aun no termino de sopesar las implicancias en los hechos que te voy a contar, porque todavía no he salido del problema. Todavía veo las cosas desde adentro. La ficción todavía tiene mucho de realidad… y al revés. No obstante, quiero contarlo. Uno siente a veces que necesita compartir ciertas cosas, porque son muy grandes para tenerlas adentro uno so...