La única verdad

Por ahí se dice, cuando una persona cree que lo sabe todo,

“este se cree que tiene la única verdad”.

Esta madrugada del 25 de abril de 2014, descubrí cuál es la única verdad: QUE EXISTEN TODAS LAS DEMÁS VERDADES. Quien te diga esto, puedes estar seguro de que te dice la verdad. Yo te diría más bien que le hagas un poco de caso. Será alguien que ve lo que tú no ves. Ese ser puede ver lo invisible. Ese ser es tu maestr@.

Cada vez que alguien, no importa la edad que tenga, si es o no humano, si camina o repta, vuela o se sumerge, si cacarea o rebuzna, si grita o cojea, si hiere o lastima, si escucha o ignora. Un@ es tu maestr@… Algun@s son tus maestr@s... Tod@s son tus maestr@s… Ningun@ es tu maestr@… Y lo demás… tú eres tu maestr@.

Esa es la única verdad. Saber que nadie puede enseñarte lo que no aprendes tú. Nadie puede determinar lo que no vives tú. Nadie puede hacerte dudar de lo que sientes. Porque tú eres dueño de lo que ignoras y de lo que sabes. Por tanto enseñan con palabras y enseñan con gestos, y enseñan con acciones, con emociones, con lo que alcances a percibir.

Abre los ojos, los oídos, todos los sentidos y el entendimiento.
Un@ sol@ es tu maestr@. Esea que a Ti más te gusta. Esea con el cual Tú eres feliz.
Tod@s son tus maestr@s porque tod@s ven algo que Tú no ves. Y tienen muchos deseos de contártelo. 

Sólo alcanza con preguntar, y escuchar.


Lo demás es lo desconocido. Es la verdad que queda por descubrir. Y Tú quedas por descubrir.
Luego, la única verdad eres tú mismo. La única realidad es la que experimentamos todos. La única verdad está fuera de tu verdad y dentro de tu verdad. La única verdad no existe. La única verdad es infinita.

Anímate, entonces, a experimentar lo desconocido de la mano de quien te diga que la única verdad es que existen todas las verdades.

Te doy con esto mi bien más preciado: ser tú mismo. Puedes compartirlo con quien quieras, porque es infinito. ¡Anda! Ve y compártelo. Verás que se multiplica cada vez que lo compartes.
Cuando comprendí eso, comprendí que soy un maestro. Siempre supiste que Tú eres como Yo. Sabes y amas lo que eres.


Sebastián Cuello

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