Reseña (personal) profesional

Sebastián Maximiliano Cuello Pereira


Profesor de Enseñanza Secundaria
Con un estilo personal, enfoca el trabajo áulico desde una perspectiva crítica, participativa, atendiendo a las necesidades de los estudiantes desde su naturaleza como seres humanos. Enriquece su perspectiva desde una mirada enfocada en los derechos y la investigación permanente de marco teórico de lo más variado.

Cursó la escuela primaria en el Colegio San Fancisco de Asís, ciudad de Piriápolis. Ya desde muy pequeño, veía el mundo con una perspectiva crítica y observadora. Su maestra de 6º año, Mirtha Presa, quien fue una figura importantísima en el desarrollo de la personalidad del pequeño Sebastián, le regaló antes de finalizar el año el libro Juan Salvador Gaviota. Fue abanderado de la Bandera Nacional, destacándose siempre por sus calificaciones y su comportamiento.
Cursó apenas medio año en el Liceo de Piriápolis, y ante la pérdida de trabajo de su padre, Sebastián se mudó a la ciudad de Tacuarembó, donde sus padres tenían otra propiedad. Allí cursó la Secundaria en el Liceo Departamental, donde conoció varios docentes que serían grandes influencias, como el Prof. Rossano Fagúndez, la Prof. Carmen Ordeix, el Prof. Carlos González y muy especialmente la Prof. Silvia Víquez. Con ella entendió lo que era ser un pensador y un estudiante de por vida.
A los 15 años, estudió piano en el Conservatorio de Tacuarembó, con la Prof. Janina Pereira y el Prof. Daniel Vallejo. Tuvo una gran mentora en la música, Írida López, su profesora de Solfeo, quien lo alentó y ayudó a iniciar su presencia en los escenarios. Desde entonces la carrera musical ha sido una segunda vida de Sebastián Cuello, quien comenzó su carrera musical junto a su hermano Pablo Cuello, y ha participado en varios grupos de música, entre los que se destaca: Cimarrones, sexteto vocálico que salió seleccionado en el Depto. De Maldonado para participar del Festival del Olimar; acompañó durante varios años a David Suárez, solista folclórico de la ciudad de Gregorio Aznárez, con cuyo padre, Osvaldo Suárez hizo una gran amistad y recibió consejos de amigo y mentor; y acompañó durante mucho tiempo a Natalia Segovia, destacada cantante fernandina, así como a Manuel Florez, cantante y músico de origen español radicado en Piriápolis.
Asiduamente jugaba básquetbol como deporte favorito, pero nunca quiso integrar ningún equipo oficial, a pesar de su buen desempeño. Durante el transurso de la carrera liceal, estudió el idioma inglés de manera autodidacta, a través de la música, las películas, y el aporte de la asignatura liceal, en la cual tuvo siempre un excelente rendimiento. También tuvo contacto con el idioma portugués brasileño nativo y con formas dialectales fronterizas.
Sus composiciones, poemas, canciones y cuentos comenzaron desde muy temprana edad.
Se hizo conocido de las bibliotecarias del liceo, pues iba a primera hora en la mañana a estudiar antes de entrar a clases. La crisis económica que atravesaba su familia no hacía posible tener dinero para comprar libros y materiales, no obstante, la vocación por aprender podía más en el joven Sebastián Cuello.
Durante los veranos, viajaba a Piriápolis, donde trabajó como asistente en el Cine Miramar, y pudo conocer los misterios del celuloide, que sería una de sus pasiones. También durante sus vacaciones de verano estudió carpintería con un carpintero amigo de la familia.
También trabajó como cadete en Farmashop Piriápolis. Allí pudo comprender y analizar, cotejándolo con bibliografía, la relación de las personas con los medicamentos y la estética.

En el año 2000 ingresó a la carrera de Lengua y Literatura en el Centro Regional de Profesores del Este, donde tuvo contacto con grandes maestros como el Prof. Horacio García Verzzi, Prof. Lucía Gabrielli, Prof. Silvia Buzó, Prof. Adriana Mastalli y la Prof. Zully Rivero, quien acompañó su profundización en la creación literaria y la investigación.
Durante la primera práctica en el Liceo de Punta del Este, tuvo la experiencia de trabajar bajo la supervisión de la Prof. Adriana Manzo, de quien aprendió altísimos valores relacionados con la profesión docente, basados en el interés por el estudiante, la comprensión mediante el conocimiento del otro y el ejercicio de una profesión de carácter humano y humanitario.
Contribuyó en la organización del Primer y Segundo Café con CeRP, en los cuales protagonizó la obra de Osvaldo Dragún “El hombre que se convirtió en perro”, y coordinó un cuarteto vocálico con versiones propias de canciones populares. Se abocó a su carrera de manera vocacional, y brindaba charlas de apoyo en gramática a sus compañeros de los hogares estudiantiles.
Egresó el 14 de febrero de 2003, del Centro Regional de Profesores, como Profesor de Enseñanza Secundaria en Lengua y Literatura.
Participó de los congresos de APLU y otras organizaciones, hasta encontrar su verdadera vocación en el aprendizaje autodidacta. Durante los primeros duros años de carrera, como profesor joven y con poca experiencia, tomó horas en varios liceos del Departamento de Maldonado, con un desempeño regular. Sin embargo, promovió proyectos en el Liceo 2 de Maldonado, así como en el Liceo Nº5.
Retomó también sus estudios de piano en la Casa de la Cultura de Maldonado, con el Prof. Juan Cao y el gran maestro Luis Álvez, quien había sido a la vez alumno suyo en el Liceo Nocturno el año anterior.
Estudió también canto lírico durante un año y medio, estudiando a la vez idioma italiano y expresión corporal.
Agotado del horario y los viajes por tener las horas demasiado diseminadas, tuvo asistencia irregular en uno de los centros, teniendo ciertos problemas con la Directora del Liceo Nº3.
Contrajo matrimonio el 28 de abril de 2006, con Claudia Medina.
Durante ese tiempo se hizo miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, bautizándose al día siguiente de casarse. En la Iglesia recibió instrucción en liderazgo, servicio, valores familiares, administración e investigación. Participó de los talleres de Autosuficiencia Laboral y Orientación para Empresarios. Se desempeñó en los llamamientos: Director de Música de las Reuniones Sacramentales, desde ese rol organizó un coro para conferencias en su barrio y en la Estaca de Maldonado, integrando miembros de Piriápolis y de la Rama Pan de Azúcar, a su vez se desempeñó como Director de Eventos, y posteriormente como Presidente de la organización Hombres Jóvenes.
Asistía a seminario con el maestro Arkel Acosta, con quien profundizó una gran amistad basada en la investigación y el desarrollo del talento musical.
Fue llamado posteriormente como Secretario del Obispado del Barrio Piriápolis, y un tiempo después como Presidente del Quorum del Sacerdocio de Melquisedec.
Se desempeñó como Profesor de Informática en el Colegio Joaquín Torres García, y organizó allí una murga infantil con los niños de manera honoraria.
Formó parte, durante ese tiempo, del Taller Literario de la Casa de la Cultura, a cargo de la Prof. Claudia Díaz y Jorge Albístur, con cuya inspiración creó varias de sus obras. El Prof. Albístur lo asistió en la preparación de la clase para concursar por primera vez la efectividad. Pero los nervios le jugaron una mala pasada. No pudo defender satisfactoriamente su clase y no ingresó como efectivo.
Durante el año 2007, hizo un corte en su carrera debido a la escasez de trabajo en el departamento para probar la ciudad de Montevideo, y no como docente. Allí pudo estudiar la vida de la gran ciudad, las lógicas de las relaciones laborales y la manipulación mediática.
Continuaba en este tiempo en actividad dentro de la Iglesia de Jesucristo, participando de los seminarios de religión con el maestro Juan Etchegaray, así como en varios talleres ofrecidos por la misma.
Realizó su convenio sagrado de matrimonio en el templo de la Iglesia y realizó numerosas ordenanzas por sus antepasados, investigando su genealogía familiar en los registros de la Iglesia.
Fue llamado a trabajar en una joyería, en la cual vio cosas insoportables para su sentido del honor y la justicia. Realizó una denuncia a la policía, luego de la cual recibió una demanda por daños y perjuicios, que solucionó mediante un acuerdo verbal sin abogados mediante.
Trabajó en la empresa Puertas y Portones automáticos, de la que fue despedido apenas finalizó el contrato a prueba. Ingresó en la empresa Movistar, en la que recibió capacitación en marketing, atención al cliente y tecnología celular. Luego de un tiempo viviendo en Montevideo, una situación de enfermedad en la familia lo hizo regresar junto a su esposa a la ciudad de Piriápolis.
A partir del año 2008 se desempeñó como Profesor de Literatura e Idioma Español en el Liceo de Piriápolis, bajo la Dirección del Prof. Hugo Estrán, con quien estrechó vínculos y por el cual desarrolló un gran afecto. Durante 3 años consecutivos llevó adelante el Proyecto ECA Producción Audiovisual, realizando cortometrajes con los estudiantes sobre temáticas de interés de ellos. Participó de varios proyectos y salidas liceales, promoviendo la convivencia y la participación.
Trabajó durante tres temporadas consecutivas, como operador de telecentro en la empresa ANTEL, en la ciudad de Piriápolis. Allí cultivó vínculos, en especial su supervisora Rita Torres, con quien congenió inmediatamente debido a su espontaneidad y frontalidad para encarar las relaciones.
Fue amonestado verbalmente por proponer una mejora en la ortografía de la cartelería que se exhibía en público. Es así que cuando le ofrecieron trabajo efectivo, decidió no tomarlo, pues su vocación estaba en la enseñanza y el aprendizaje.
Estudió durante ese tiempo y de manera autodidacta marketing, administración empresarial, trading en Forex, navegación en internet orientada a la investigación.
El 5 de octubre de 2009 nació su hija Diana Cuello. Conoció el amor incondicional de padre, que marcó un antes y un después en la relación con sus estudiantes y su concepción filosófica de la educación.
Luego de una operación de la vesícula y el nacimiento de su hija, decidió abandonar la actividad en la Iglesia, por estar en desacuerdo, entre otras cosas, con el dogmatismo, especialmente en la crianza de un hijo.
Trabajó intensamente en las aulas en las asignaturas Literatura e Idioma Español, generando grandes vínculos con sus alumnos, con muchos de los cuales hasta el día de hoy permanece en contacto, asistiendo en el desarrollo de proyectos, así como solicitando asistencia.
Siendo el Liceo de Piriápolis un centro con una intensa actividad cultural durante la administración del Director Hugo Estrán, el Prof. Sebastián Cuello recibió capacitación en adicciones, drogas, sexualidad, violencia doméstica, derechos humanos, plan ceibal, informática aplicada al aula y otros talleres. Fue una época de gran producción para su carrera.
Desde el año 2010 hasta el 2012 estudió Judo, alcanzando el cinturón azul, con la Sensei Petra Naumann, quien fue su mentora en muchas áreas de la vida y con quien descubrió algo nuevo acerca de la naturaleza  del amor, la paz y la armonía. Fue ella la que lo alentó a estudiar el idioma alemán.
Practicaba el idioma con otro amigo alemán, Wolfgang Frenzel, que se había radicado en Uruguay, con quien a su vez aprendió mucho sobre el mundo de la Internet, hasta que el mismo falleció trágicamente. Ese suceso lo marcó bastante. Tuvo que asistir y traducir a la pareja de Wolfgang, único contacto en el país, en todo el proceso de velatorio y entierro de su amigo. Una sólida y conmovedora manera de aprender un idioma extranjero, de la mano del sufrimiento y del dejar partir.
En el año 2011, la asistencia al Curso de Participación y Escucha cambiaría definitivamente el rumbo de la carrera profesional de Sebastián Cuello. Conoció allí a intelectuales invaluables, la Lic. Graciela Frigerio, así como a la Psic. Carmen Rodríguez, la Prof. Pilar Ubilla, y un grupo de profesionales de varias índoles, de cuyo trabajo se hizo gran admirador. Trabajó intensamente durante el taller y conoció a colegas como el Prof. Carlos Pinheiro del Dpto. de Artigas, Prof. Alejandra Errecart, Prof. Ángela Casaravilla, Prof. Inés Miraballe, Prof. Juan Fausto,  Lic. Psic. Daniel Guadalupe, entre otros. Forma parte hasta la fecha del grupo ECA Participación y Escucha, donde permanentemente se intercambia información y bibliografía.


Desde entonces nunca se detuvo en la investigación sobre pedagogía crítica, participación y emancipación.


Durante ese año tocó con Manuel Flórez y Giorgina Álvarez, con quienes aprendió no sólo muchísimo sobre música, sino en cómo alentar a un hijo en descubrir sus talentos y apoyarlo en la consecución de sus metas.
Asistió a clases de guitarra con el Prof. Arnoldo Schuster durante el mismo año, profundizando su conocimiento sobre la armonía. A la vez, conducía el taller “Aprende Música” en su casa, con mucha concurrencia de jóvenes piriapolenses, que aprendían guitarra, bajo y piano.
Organizó un certamen de canto a beneficio de la escuela de Judo, Kodokan Sakura, para compra de materiales y trajes para los niños.
Continuó entonces sus estudios autodidactas, mostrando un especial interés en la pedagogía crítica, así como la filosofía de la educación y la educación para la participación y la emancipación.
En el año 2012, se desempeñó en el Liceo Departamental, donde pudo estrechar su relación con la Directora, Prof. Rita Garateguy y su equipo de Dirección, a quienes llegó a respetar mucho por su particular punto de vista sobre la educación.
Durante el año 2012, tuvo también una segunda oportunidad de trabajar en el Liceo Nº3, donde tuvo una actuación mucho más acorde a su potencial, pudiendo resarcirse de su labor anterior y reconstruir la relación con la Directora Betina Galetto. Llevó a cabo, con el apoyo de la misma, un cortometraje sobre valores con sus alumnos de Idioma Español y Literatura de manera honoraria.
Conoció allí a su socio de tertulias de las tardes, con quien reflexionaría sobre educación, política y sociedad durante todo el año, a razón de dos veces por semana, el Prof. Richard Pérez. Y allí pudo conocer a grandes colegas en la educación, como la Prof. Elisa Silva, y un gran cuerpo docente con mucha experiencia y trabajo comprometido. Fue la primera vez que compartió el trabajo docente con su ex alumno, compañero y mejor amigo, el Prof. Nicolás Vigliante, que ha sido su colega y confidente casi desde que se conocieron.
Durante el mismo año, participó de los Planes Educativos Especiales, en el Centro de Rehabilitación Las Rosas, en un año de conflictos intensos, debido a la incorporación de personal civil del Instituto Nacional de Rehabilitación. Allí trabajó con grandes colegas como la Prof. Rossana Spoturno, la Prof. Verónica Vera, el Prof. Alejandro Bonilla y la Prof. Madelón Silva.
A lo largo de ese mismo año cursó la carrera Educador Social en el Centro Regional de Profesores del Este, donde tuvo la oportunidad de conocer a grandes compañeros como Pablo Pepe, Katerin Alvez y mucha gente que trabaja hoy firmemente en la educación, desde una perspectiva crítica. Y tuvo la gran influencia académica de la Ed. Soc. Muriel Presno, quien lo alentó a la investigación y a la discusión de los paradigmas instaurados en la educación. Cursó el taller de Sexualidad con la Prof. Teresa Rosa, con la cual conoció una visión integradora, amplia y profunda sobre la sexualidad y el trabajo áulico vinculado a la misma.
A fines del año 2012, su esposa le pidió el divorcio. La separación de su hija lo devastó.
Por ese mismo tiempo reencontró a Romina Pejo, un antiguo amor de la adolescencia, con quien conoció otro significado del amor. Intentó desde entonces reconstruir su hogar, basado en nuevas premisas, pero con la misma sólida idea de la unión familiar, como pilar indispensable en la educación de su hija.
Harto de desempeñar un mandato institucional que lo alejaba de sus ideales, con el cambio de administración del Liceo de Piriápolis, renunció a 30 horas de clase en el mismo, en junio de 2013. Permaneció trabajando en el Liceo Álvaro Figueredo, de Pan de Azúcar, en la asignatura Literatura de 5º año. Realizó un arduo trabajo de motivación y encuentro con los estudiantes, brindándoles espacios de expresión y comprensión. También allí sembró grandes relaciones, tanto con los estudiantes como con los colegas y la dirección.
Luego de varios intentos de abrir un negocio propio, encontró la veta en una carpintería artesanal (recogiendo los frutos de sus estudios en la juventud) y se mudó a la ciudad de Maldonado, donde comenzó, junto a su compañera Romina Pejo el emprendimiento Frodo Comunidad Creativa. El negocio no continuó debido a varios inconvenientes, y decidieron abandonar la actividad, al menos por el momento.
Se dedicó a la compraventa de artículos, actividad en la cual se vinculó con inmigrantes extranjeros radicados en el país, que realizan múltiples actividades. Asistió de manera honoraria junto a Romina Pejo en varias situaciones como traductores y guías. Como estudiante de Facultad de Derecho, Romina les brindó también asesoramiento jurídico de manera honoraria.
De la mano de Romina descubrió el conocimiento y el amor por las gemas, la energía, entrando en un camino de auto descubrimiento que lo conectó con su veta más artística y emotiva.
Desde entonces sus composiciones en el piano y la guitarra cobraron otro sentido, y está en trabajo de producción para publicar próximamente.
En su casa desarrollan juntos el taller de terapia de canto, y terapia musical.
Estrechó durante el verano de 2014 la relación con su familia, luego de expresarles su bisexualidad, y sincerarse consigo mismo, lo cual fue un evento de gran relevancia también en su carrera profesional y en cómo enfocaría la sexualidad y la diversidad.
En el año 2014, tuvo la oportunidad de obtener la efectividad con dos grupos de Literatura en el Liceo de Aiguá, donde se desempeñó durante ese año. Sin embargo, la diferencia en términos culturales del ambiente pueblerino con respecto a donde solía trabajar, hizo de ese año un año de fracasos. Trabajó con el apoyo y asistencia de Romina Pejo, con la cual ha podido profundizar la investigación en el área de derecho, y pretendió presentar un proyecto para trabajar en el área de sexualidad y participación, pero este no fue aceptado, especialmente por sus colegas.
Rentaba una casa en las periferia del pueblo, y en la misma recibio a Jean Francois, un arquitecto belga que recorría el mundo elaborando proyectos y estudiando todo lo relacionado con permacultura. El mismo permaneció viviendo en el fondo de la casa, casi hasta el día que Sebastián y Romina regresaron a Piriápolis, en noviembre de ese año.
Enfrentó una pesadilla administrativa. Tuvo que recusar un informe de inspección que consideró totalmente injusto, y un expediente armado en torno a un acta en la que se le hizo declarar por escrito su bisexualidad, entre otras atrocidades y negligencias de la cual hizo su descargos por escrito, con el apoyo de su pareja.
Una colega y gran amiga suya se dedicó a esparcir rumores sobre su persona por la ciudad, y su popularidad aumentaba negativamente. A todo esto la relación con su ex esposa se tornó realmente tensa. El Prof. Cuello tuvo dos intentos de suicidio, y recibió tratamiento con antidepresivos y ansiolíticos, siempre contando con el apoyo de su pareja, Romina Pejo y de su amigo Jean Francois.

En noviembre de ese año, Romina y Sebastián se mudaron a Piriápolis, entregando la casa en Aiguá. Regresaron a la casa de la familia de él, donde residen ahora y donde trabajan juntos en la construcción de su casa.

Actualmente cumple funciones en el Liceo Departamental de Maldonado, en el Liceo de Punta del Este, en el Liceo de Pan de Azúcar y en el Liceo de Piriápolis; y continúa su investigación en pedagogía y educación.

Desarrolla también un proyecto alternativo al sistema escolar, en el cual lleva ya 4 años de trabajo de investigación.
Se encuentra asistiendo a ex alumnos en la redacción de proyectos y la creación artística.
Desarrolla un taller literario online y produce artesanías en piedras semipreciosas talladas y madera en sus ratos libres.
Continúa con sus proyectos musicales y continúa componiendo.
Continúa día a día al tanto de sus alumnos y ex alumnos, alentándolos en sus carreras y en la consecución de sus metas y el desarrollo basado en su autodescubrimiento.



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